dissabte, 25 de juliol del 2026

Oda a la oveja negra

 

Al canto del rebaño uniforme y manso,
que camina dormido en la llanura,
yo vengo a cantar a tu pelaje oscuro,
a tu rebelde y libre arquitectura.

Oh, joya de la sombra, oveja negra,
que rompes el espejo de la masa,
tu lana no conoce la obediencia
ni el miedo que en el viento se desata.

Te miran de reojo las ovejas blancas,
mientras copian el paso del de al lado,
no entienden que tu piel lleva la noche,
y el fuego del que vive liberado.

Tú no buscas el pasto masticado,
ni el silbido del perro que somete;
tú caminas la roca y el barranco,
allí donde el destino se promete.

Bendita la discordia de tu marcha,
el brillo singular de tu mirada,
que prefiere morir en la tormenta
a vivir en la cerca resguardada.

No eres la mancha en la llanura limpia,
eres el faro de los caminantes,
la que demuestra al mundo, paso a paso,
que los caminos del alma son salvajes.

Sigue saltando cercas en la sombra,
deja que el eco de tus pasos crezca,
¡salve a ti, criatura extraordinaria,
orgullosa, valiente y oveja negra!

(Inteligencia Artificial)